Proyecto Dominga inicia construcción tras más de una década de trámites ambientales
Después de 13 años de gestiones administrativas y desafíos legales, el proyecto minero-portuario Dominga ha entrado oficialmente en su etapa de construcción. El anuncio fue realizado por Pedro Ducci, CEO de Andes Iron, durante un evento organizado por Sonami esta semana.
El ambicioso proyecto está ubicado en la comuna de La Higuera, en la Región de Coquimbo, y representa una de las inversiones más significativas del sector minero en los últimos años. Con un monto superior a los 3.000 millones de dólares, Dominga se perfila como un actor relevante en la producción de minerales estratégicos para el país.
Según la planificación establecida, el complejo minero-portuario tiene proyectada una capacidad de producción anual de 12 millones de toneladas de concentrado de hierro de alta ley. Adicionalmente, se espera que el proyecto genere 150.000 toneladas de concentrado de cobre cada año, diversificando así su aporte a la industria extractiva nacional.
El largo proceso de tramitación ambiental que ha enfrentado Dominga ha sido objeto de atención pública y análisis especializado durante más de una década. El proyecto debió superar múltiples instancias de evaluación, así como diversos litigios que se extendieron a lo largo de los años, retrasando su implementación y generando incertidumbre sobre su viabilidad.
Los reveses administrativos que enfrentó la iniciativa reflejan la complejidad de los procesos de aprobación para proyectos de gran envergadura en zonas que requieren especial consideración ambiental. La Región de Coquimbo, donde se emplaza el proyecto, es reconocida por su biodiversidad marina y terrestre, lo que ha sido un factor central en las discusiones sobre el desarrollo de actividades productivas en la zona.
La confirmación del inicio de las obras marca un hito importante no solo para Andes Iron, sino también para el sector minero chileno en su conjunto. La inversión de más de 3.000 millones de dólares representa un impulso económico significativo para la región y se espera que genere empleos tanto durante la fase de construcción como en la operación posterior del complejo.
El proyecto Dominga combina operaciones mineras con infraestructura portuaria, lo que permitirá la exportación directa de los concentrados minerales producidos. Esta integración vertical busca optimizar los procesos logísticos y reducir costos operativos a largo plazo.
Con el inicio formal de la construcción, la atención ahora se centra en el cumplimiento de los plazos estimados y en la implementación de las medidas ambientales comprometidas durante el extenso proceso de evaluación que precedió esta fase.